Queridas familias,
Hemos terminado el curso con la satisfacción de tantas cosas logradas durante estos meses: la despedida de una nueva promoción —la 49—, que inicia su vida universitaria después de unas semanas solidarias en Camerún; el recuerdo de tantas actividades que dan sentido a la frase La Farga es una escuela de familias: reuniones trimestrales, campamentos de padres e hijos, cursos de orientación familiar, el Musical, teatro en cada clase de Primaria, cantadas, concierto de final de curso… Es imposible recoger toda la vida del día a día de estos meses. No obstante, lo más importante es la actividad ordinaria: las clases, las programaciones, las evaluaciones, los proyectos académicos, las tutorías con las familias y la atención sacerdotal que facilita la vivencia de los sacramentos.
Ha sido un curso intenso, en el que se han tomado decisiones importantes para el futuro de La Farga y La Vall. Por ello, al inicio del curso 25-26 convocaremos a todas las familias a un encuentro informativo sobre el nuevo proyecto. Esta sesión, prevista para mediados de octubre, permitirá compartir el estado del plan estratégico con datos concretos e informaros sobre diversas iniciativas y mejoras orientadas a seguir potenciando la calidad educativa de La Farga y La Vall.
Ahora se abre un período diferente, más pausado, pero no menos importante: el verano, un tiempo precioso para crecer de otra manera. Es una estación privilegiada para reforzar vínculos familiares, cultivar valores como el esfuerzo, la generosidad o la responsabilidad, y descubrir nuevas inquietudes.
Os animamos a que os planteéis el reto de limitar el uso de las pantallas y aprovechar estas semanas para educar en el tiempo libre, en la observación, en la lectura reposada, en la conversación sin prisas. Acompañadles en la aventura de ser mejores: ayudando en casa, sirviendo a los demás en pequeños gestos. Momentos sencillos como una excursión, un rato de oración o un libro compartido pueden dejar huella para toda la vida.
En el Auca de La Farga que embellece los jardines del colegio podemos leer:
De este hierro bien forjado,
el herrero hace piezas bellas.
Con niños bien educados,
¡Dios hará maravillas!
Llegan unos meses en los que la actividad académica se detiene y se abre espacio para intensificar la vida familiar. El verano es una ocasión excepcional para sacar lo mejor de cada niño, forjando el carácter, como hace el herrero, pieza a pieza. Seguro que haréis maravillas con la ayuda de Dios.
Volveremos en septiembre con ilusión renovada y con el compromiso de seguir trabajando en tantos proyectos ya iniciados.
Os deseamos un verano lleno de paz, alegría y tiempo bien aprovechado.
Un fuerte abrazo,
Miquel Riera
Director de La Farga