Una Primera Comunión Inolvidable en el Monasterio de Sant Cugat

Los alumnos de 3º de primaria culminan dos años de preparación con una emotiva ceremonia llena de fe, música y alegría en un entorno único.

Han sido muchas las vivencias que los alumnos de 3º de primaria han compartido durante estos dos años de preparación para recibir por primera vez a Jesús: misas catequéticas, catequesis familiar, la primera confesión, la entrega de la Biblia y la imposición de la cruz… Todo ello ha ido preparando sus corazones para vivir este gran momento.


Este sábado 10 de mayo, el majestuoso Monasterio de Sant Cugat del Vallès fue el escenario de una celebración llena de solemnidad y emoción: las Primeras Comuniones. A medida que las familias llegaban a la plaza de Octavià, se respiraba un ambiente especial. Dentro del templo, los alumnos, acompañados por sus tutores, se preparaban con ilusión, recibiendo las últimas indicaciones antes de entrar en dos filas por el pasillo central y ocupar sus lugares.

La ceremonia estuvo llena de momentos emocionantes, pero uno de los más significativos fue la renovación de las promesas bautismales, donde los niños reafirmaron con sencillez y fe su compromiso cristiano. Poco después, llegó el momento más esperado: recibir la Primera Comunión, en un ambiente de recogimiento y alegría compartida con las familias y la comunidad educativa.

Hacia el final de la celebración, un matrimonio, en representación de todos los presentes, dirigió una oración a la Virgen María, confiando a los niños bajo su protección y comprometiéndose a acompañarlos en su camino de fe. Como cierre, toda la iglesia entonó con emoción el Virolai, acompañada por la magnífica coral de madres y padres de La Vall y La Farga, en un sentido homenaje a la Virgen de Montserrat.

Desde la escuela, queremos felicitar de todo corazón a todos los alumnos y a sus familias por este día tan especial, vivido con fe, belleza y emoción.

Noticia
Artículos relacionados