Aude!: valoración de los participantes

Han pasado cinco años desde el inicio del proyecto Aude! La perspectiva del tiempo, los acontecimientos excepcionales vividos y la aceleración de los cambios socioeconómicos de un mundo cada vez más global y tecnológico, nos ayudan a profundizar en los retos propuestos y abordarlos con más precisión.

Para acertar la dirección de los próximos cinco años, hemos hecho una evaluación del camino recorrido con familias, docentes, alumnos y expertos, y hemos compartido las reflexiones sobre cuáles pueden ser las claves de esta segunda fase del proyecto.

Algunas de las entrevistas realizadas con expertos educativos internacionales nos han dejado un impacto especial. Es el caso de las conversaciones con la Andreas Schleicher, probablemente la persona con más perspectiva de futuro sobre la educación actual; Inger Enkvist, una de las personas que mejor ha analizado la transformación educativa de este primer cuarto de siglo; Neus Sanmartí, que está liderando el cambio de paradigma evaluativo; James Arthur, experto en educación del carácter en el siglo XXI; o César Coll, experto en personalización del aprendizaje.

Las ideas más relevantes de las encuestas hechas a familias, profesorado y alumnos, junto con la aportación de los expertos, nos han dado inspiración y guía para esta nueva etapa de Aude! 25. Gracias a todos.

¿Qué han dicho las familias?

Les impacta y aprecian la educación en valores como el respeto, la responsabilidad, la amistad, la preocupación por los compañeros, el compromiso y el esfuerzo, la solidaridad y la alegría.

Reafirman la importancia del acompañamiento del colegio y la formación que les ofrece como principales educadores de sus hijos.

Priorizan que sus hijos sean autónomos y buenas personas; aprendan a pensar, a gestionar las emociones, a trabajar en equipo, a hacer proyectos y a expresarse en público.

Finalmente, proponen dar un paso más en la personalización educativa para conseguir una atención mejor de cada uno de los alumnos en su crecimiento como personas, profesionales y ciudadanos.


¿Y los docentes?

Evalúan positivamente la coherencia del proyecto y el esfuerzo que estamos haciendo todos juntos para favorecer la transformación educativa.

Quieren trabajar en equipo con sus compañeros y piden acompañamiento en este camino de actualización pedagógica (nuevas herramientas metodológicas) tan importante como necesario.

Consideran que el cambio en la evaluación es imprescindible para potenciar el aprendizaje de los alumnos. Finalmente quieren un proyecto que garantice el logro en cada una de las competencias básicas y donde los contenidos clave estén muy planificados.

La opinión de los alumnos es importante

Lo que más les gusta es trabajar en equipo y la ayuda que reciben del profesorado para mejorar y aprender a reflexionar.

Quieren participar en acciones de compromiso social para ayudar a los demás, especialmente a los más necesitados. Apuntan que les gusta entenderlos y aprender de ellos.

Les motiva participar en proyectos, cooperar con sus compañeros y la gamificación con objetivos concretos de aprendizaje. Creen que hay que mejorar la competencia digital y oral.

La voz de los expertos

La educación tiene un papel vital para el desarrollo de conocimientos, competencias, actitudes y valores, que permitan a las personas contribuir y disfrutar de un futuro inclusivo y sostenible. Para todos, calidad educativa es sinónimo de éxito para todos los alumnos. En este sentido la personalización deja de ser una opción y acontece un objetivo prioritario.

La globalización y la digitalización han hecho el mundo mucho más volátil, complejo, incierto y ambiguo. Hay que enseñar a los alumnos a desarrollar una brújula interior fiable que los ayude a navegar por la ambigüedad sin perder su objetivo.

Tenemos que aprender a valorar los diferentes puntos de vista y a dar sentido al contenido. Los alumnos tienen que aprender a concretar objetivos claros, trabajar con otros con diferentes perspectivas, encontrar oportunidades no conocidas e identificar múltiples soluciones en grandes problemas.

Los valores y la educación del carácter tienen que tener una presencia central y transversal en todo el currículum, y tienen que ayudar el estudiante a tener siempre una mirada ética ante cualquier realidad.

Junto con la educación en valores, el bienestar emocional del alumno y la cultura del esfuerzo potencian el rendimiento académico de todos los alumnos. La escuela tiene que optimizar el tiempo y hacer la mejor selección de actividades y contenidos que favorezcan aprendizajes relevantes personales, culturales y sociales.

La calidad docente implica la competencia investigadora del profesorado para mejorar, día detrás día, y llegar a todos los alumnos. El trabajo en equipo de los docentes es determinante para trabajar con eficacia y conseguir los mejores resultados.